Si estás planeando una escapada en familia, Cantabria es tu destino. ¿Por qué? Porque aquí las distancias son cortas, la naturaleza es el patio de recreo y tenemos la combinación perfecta entre aventura y relax.
Desde la Pensión Oreña, os proponemos cuatro planes imprescindibles para que los más pequeños (y los no tan pequeños) disfruten al máximo.
1. Zoo de Santillana del Mar: Un encuentro con la fauna
A solo unos minutos de nuestra pensión, se encuentra uno de los mejores zoos de España. No es solo ver animales, es aprender sobre conservación.
-
Lo mejor: Ver de cerca a los orangutanes de Sumatra y pasear por el «Jardín de las Mariposas».
-
Tip familiar: Es un recorrido muy cómodo para hacer caminando, ideal para pasar la mañana antes de comer en la villa.
2. Museo de Altamira: Viaje a la Prehistoria
Aprovechando la cercanía a Santillana, la visita a la Neocueva de Altamira es obligatoria. Es la forma más divertida de que los niños aprendan cómo vivían nuestros antepasados.
-
Actividades: Suelen organizar talleres de caza prehistórica y pintura rupestre que les encantan.
3. Playas para jugar sin preocupaciones
Cantabria tiene playas salvajes, pero cuando viajas con niños, buscas seguridad.
-
Suances y Comillas: Ambas ofrecen playas con aguas tranquilas y todos los servicios (duchas, socorristas y heladerías cerca).
-
El plan: Construir castillos de arena mientras los padres disfrutan de las vistas del Cantábrico.
4. Santander: El Parque de la Magdalena
La capital cántabra es una parada obligatoria. La Península de la Magdalena es un recinto cerrado al tráfico donde los niños pueden correr libremente.
-
No os perdáis: El zoo marino gratuito (con focas, leones marinos y pingüinos) y el gran parque de columpios.
-
El Tren «El Magdaleno»: Una forma divertida de recorrer la península sin que los niños se cansen.